Cristiano enfrenta la realidad
“EL OÍDO QUE OYE Y EL OJO QUE VE, AMBOS IGUALMENTE HA HECHO EL SEÑOR” (Proverbios 20:12)
Al Dr. Howard Hendricks, experto en crecimiento eclesiástico, le
pidieron en cierta iglesia diagnosticar las razones de declive de la
membresía. Tras asistir a los servicios durante varias semanas, se
reunió con el liderazgo y les dijo: “Poned una cerca alrededor de la iglesia y cobrad la entrada, así la gente verá cómo era la iglesia en la década de 1950.” En otras palabras, ‘¡lo estáis haciendo peor que ellos!‘
Cuando nuestro ego está en juego, solemos tratar de embellecer las
cosas e ignorar los indicios de que las cosas no van bien. El peligro de
hacer eso es que con el tiempo dejamos de captar la realidad de lo que
pasa a nuestro alrededor. Los buenos líderes no caen en la trampa, sino
que son implacables en su búsqueda de la verdad. No aceptan información
que no revele la realidad de las cosas, ni recompensan a los que la
tergiversan. Al hacerlo, crean una cultura de transparencia a la hora de
enjuiciar las situaciones. Tales líderes se rigen por siete
mandamientos:
1) No aparentarás lo que no es.
2) No harás la vista gorda.
3) No exagerarás.
4) No te ensañarás con el que traiga malas noticias.
5) No usarás las cifras como parapeto para esconder la verdad.
6) Tendrás en cuenta la crítica constructiva.
7) No te aislarás. Intentar avanzar haciendo oídos sordos a la realidad es como querer flotar en el agua; te mantendrás a flote durante cierto tiempo, pero acabarás ahogándote. Ya sea en tu iglesia, tus negocios o tu vida personal, disponte a enfrentar la realidad, por muy dolorosa que sea. Y si no te agrada lo que ves -¡cámbialo!
Nota: tomado de devocionalescristianos,org
1) No aparentarás lo que no es.
2) No harás la vista gorda.
3) No exagerarás.
4) No te ensañarás con el que traiga malas noticias.
5) No usarás las cifras como parapeto para esconder la verdad.
6) Tendrás en cuenta la crítica constructiva.
7) No te aislarás. Intentar avanzar haciendo oídos sordos a la realidad es como querer flotar en el agua; te mantendrás a flote durante cierto tiempo, pero acabarás ahogándote. Ya sea en tu iglesia, tus negocios o tu vida personal, disponte a enfrentar la realidad, por muy dolorosa que sea. Y si no te agrada lo que ves -¡cámbialo!
Nota: tomado de devocionalescristianos,org
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